Software Craftsmanship BCN 2015

2015-10-18

Hace ya dos semanas asistí a la Software Craftsmanship de BCN. Básicamente es una conferencia cuyo objetivo es reunir a los creyentes de este movimiento en España. Lo mejor del evento sin duda ha sido el poder conocer a tantos apasionados del software. Cada charla, workshop, juego, debate… era muy inspirador/a. Considero que en todas las conversaciones que tuve con alguien pude aprender algo.

En primer lugar hablaré de las charlas. Por las mañanas tocaban charlas de todo tipo. Me encantó el enfoque que se le dio a la mayoría de ellas. Ya que el objetivo de las charlas no era sólo explicar algo técnico sino también explicar cómo el exponente lo había aplicado en su empresa. ¿Qué problemas le surgieron? ¿Qué soluciones adoptaron? ¿Cómo aprender/enseñar dentro del equipo? … Al tratar todos estos temas hacían que el valor de cada taller se multiplicara. No sólo podías aprender, por ejemplo, conceptos de DDD sino que también cómo usarlo. Este tipo de charlas me hicieron ver muchas cosas desde otro punto de vista que no me había ni planteado. Esto hizo que me cuestionase no sólo cómo trabajo sino también mi punto de vista.

Al final de las charlas teníamos los debates muy activos. La sala se convertía en una conversación en la que cualquiera aprendía y compartía. Incluso los exponentes. Me encanta la idea de que una “charla” no sea unilateral formato “universidad”. En contraposición se mostraba una actitud muy abierta hacia el aprendizaje y la enseñanza al mismo tiempo. Con este ambiente. ¿Quién podría negarse a asistir a este tipo de eventos? Yo no, desde luego.

En la hora de la comida aprovechábamos para conocernos mejor. Presentarte a otros desarrolladores, hablar sobre lo que haces, sobre buenas prácticas… En fin, un flujo constante de intercambio de ideas y experiencias que cualquier apasionado del software, como lo somos todos, nos encantan.

Por las tardes llegaba la práctica. ¡A programar! Se propusieron katas muy divertidas con enfoques muy variados dependiendo de sus objetivos (conseguir mucha semántica, rápida adaptación de nuevos requisitos, construir soluciones altamente modificables…). Estas katas nos daban la oportunidad de sentarnos con otros desarrolladores y aprender de su forma de trabajar. Tener debates de diseño, de cómo aplicamos TDD, que paso seguir… Cada debate muy productivo en mi experiencia porque te das cuenta que cómo trabajas tú es solo una forma más y no la única. Lo cuál te permite cuestionarte cómo trabajas y refinar tus opiniones e ideas. Darte cuenta de estas cosas y además aprender con el objetivo de la kata es una oportunidad fantástica para poner todo de tu parte. ¡Aprende todo lo que puedas!

Claramente tengo que hacer mención al juego de “Software Ball”. Fue muy entretenido. Básicamente consiste en crear un programa con personas (que de algún modo son componentes). Te van entrando en cada sprint nuevos requisitos y por cada sprint (de 6) tienes una cantidad de puntos que puedes usar. Fue muy divertido discutir entre todos los jugadores que estrategia seguir para que nuestro software soportara los cambios de la siguiente iteración. Es un muy buen ejercicio para aprender a comunicar tus ideas y escuchar a tus compañeros. En muchas ocasiones surgían debates idénticos a los que surgen en una sesión de Mob Programming por ejemplo. Simplemente me encantó.

Después de las katas se supone que finalizaba el día. Pero nosotros las aprovechábamos para salir a alguna terraza hasta las tantas. Era como la hora de la comida pero multiplicado por 4. Entre todos íbamos hablando sobre que hacíamos, que nos gustaría aprender ahora, conversaciones sobre lenguajes, programación funcional… Una mezcla de todo lo que nos diera tiempo a hablar. No tenía desperdicio. Algo así como en la Formula 1: “Si parpadeas, te lo pierdes”.

Este evento me ha permitido conocer a grandes desarrolladores y personas a las que ahora aprecio mucho. También reencontrarme con otros. Sin duda, esto es lo mejor de este tipo de eventos. Pasamos un par de días juntos pero los círculos que se crean no son sólo profesionales. Estoy deseando reencontrarme con mis amigos y continuar nuestras conversaciones después de unos meses. Cada uno habremos madurado nuestras ideas, habremos evolucionado aún más y tendremos muchas historias nuevas que contar. Así que tendremos aún más que compartir. ¡Hasta la próxima a todos!